JUAN Y LESLIE LIZANA

BIOGRAFÍA

Juan Lizana Quezada nace en 1955, sus primeros acercamientos al oficio que en su adolescencia haría suyo, comienzan a los 7 años acompañando a su padre como el recolector de las monedas que tiraba la gente desde los edificios al escuchar a los organillos. A los 14 años, Juan comenzaría a cargar aquel instrumento en su espalda para salir a trabajar como organillero junto a su padre y hermano.

Residente de la población La Bandera, Juan en 1970 conoce a Juana Gómez Morgando, pobladora y luchadora social aguerrida de gran trayectoria y valor en La Bandera, es ella, la artesana en papel, quien se especializara a partir de ese tiempo en la elaboración de juguetes artesanales y con quien Juan forma su familia. Durante 1992, Omar Chávez le arrienda organillos a Juan, tendrán que pasar 10 años para que Juan Lizana sea propietario de un organillo “16 chico” fabricado por su hermano Manuel, el cual es bautizado bajo el nombre de “la chica del diecisiete”. Juan, quien hasta hace pocos años atrás, cargaba su organillo en la espalda recorriendo Santiago, es uno de los fundadores de la Corporación Cultural de Organilleros de Chile, instancia reconocida el 2013 como Tesoro Humano Vivo por el CNCA y en la cual ha cumplido con el rol de secretario, siendo uno de sus miembros activos en la actualidad.

Lesli Lizana, la última de las hijas de Juan y Juana, es la única de sus cinco hermanos que sigue y se enamora del oficio de su padre, continuando con la tradición familiar como tercera generación. Sus primeros acercamientos son a la edad de 11 años, al igual que su abuelo, comenzó como juguetera, ámbito oculto del oficio el cual se desarrolla en la trastienda, al interior de las familias, aglomerando en distintas funciones, de pegado, cortado y manufactura, a cada miembro del clan en una elaboración artesanal para crear chicharras, remolinos, arañitas y pelotas de aserrín que cargara la “rosca o piña” sujeta al organillo en su andar.

“yo me enamore de esto, cuando empecé a salir a la calle porque es algo mágico para mí, el oficio del organillo más que el instrumento, cierto, es el personaje detrás del organillo, como dice mi papá, el que lleva alegría, el que tiene la posibilidad de recorrer, callejear, conocer, compartir, ha sido importante la tradición familiar por mi abuelo, mi tío, mis primos, todos nos dedicamos a lo mismo entonces, es algo bien mágico”.

En 1998, Lesli conoce a Manuel Melo con quien tiene dos hijos. El enamoramiento de esta joven pareja es tal, que Lesli logra traspasar a su marido la pasión y el amor por estos instrumentos que hasta ese entonces solo compartía con su padre. Manuel, quien tiene una formación en mecánica, siente interés por los organillos, instrumentos que fusionaban sus dos grandes intereses, la música y la mecánica. El año 2008 junto a Lesli, encargan a Alemania un organillo de la firma Deleika, posteriormente el 2010 Manuel viaja junto a su suegro Juan Lizana a la fábrica de organillos de Germán Rodríguez en Guatemala de donde traen un ejemplar a Chile. Desde el 2012, Manuel Melo comienza una investigación en la construcción de organillos, lo cual materializa con ayuda del CNCA en noviembre del 2013 con la presentación de su primer organillo, de este modo, en la actualidad sigue investigando y especializándose como nuevo cultor en la construcción de estos instrumentos. Juan Lizana, Juana Gómez, Lesli Lizana y Manuel Melo, hoy son parte de una tradición profunda del otro chile, la cual muchos han visto pero pocos conocen, son la fracción de una de las partes de la familia Lizana, familia emblemática en la historia y cultura de estos dos instrumentos, que en tierras mestizas se unieron para no separarse.

DATOS DE CONTACTO

Juan Lizana:
+56 9 8610 5039

Leslie Lizana:
+56 9 6247 2897

www.facebook.com/juanrosalindo.lizanaquezad
info@organillerosdechile.cl

Juan Lizana Quezada

El canto del organillo
De Juan Lizana Quezada
Le reparte a los paisanos
Recuerdos por toneladas.

Por eso con orgullo
Carga en la espalda
El eterno silbido
De la nostalgia.

De la nostalgia si
Su cancionero
Corretea al olvido
Que es traicionero

El barrio se contagia
Con tanta magia.